La Plaça de Sant Felip Neri es una de las plazas más escondidas del centro de Barcelona. Está a un tiro de piedra de la Catedral, pero pocos turistas consiguen encontrarla.
En verano se trata de un lugar perfecto para huir temporalmente del sol y reponer fuerzas a la sombra, especialmente si te sientas en una de las mesas de la terraza del restaurante del Hotel Neri (que dicho sea de paso ofrece un menú de gran calidad). Es ideal para relajarte y ver pasar el tiempo…