Restaurante Diez – Un gran suspenso
Localizado en el Born, este restaurante hace ya 2 años que abrió sus puertas, en el local que solía ser el Arcano.
El local está muy cuidado, rústico, piedra vista; parece ser unas antiguas caballerizas. La iluminación está muy bien cuidada y la primera impresión es muy buena.
Hasta ahí, bien. Fui a comer con un grupo la semana pasada, nos lo habían recomendado gente de la empresa. Reservé mesa sin saber que a la hora de la comida solamente tienen el menú diario. Empezamos bien, porque al no haberme avisado a la hora de hacer la reserva de que a mediodía no hay más opción que los tres platos de la carta, no tuve la ocasión de avisar que en nuestro grupo había dos personas que no comen cerdo.
Al entrar nos dimos cuenta de que tenían un grupo enorme, cosa que normalmente no suele ser un buen augurio. Es raro el restaurante que supera la presión de tener que sacar tantos platos a la vez sin que el resto de comensales sufra las consecuencias.
Desgraciadamente, esta no fue una excepción. El servicio degeneró bastante entre el entrante y el plato principal, y en cuanto a la comida, el entrante fue escaso y muy sencillo. Nos esperamos al principal con la esperanza de poder saciar el hambre…no solo tuvimos que esperar 20 minutos a que nos trajeran los segundos; la cocina cometió el error de cambiar la pasta rellena de setas por otra rellena de jamón, que justamente se habían pedido las dos personas que no comen cerdo. Al comentárselo a la camarera, ésta se puso a defender el hecho de que no podía ser, que la pasta estaba rellena de “verduras”, cuando el cocinero se había dejado trozos de jamón en el plato, a la vista. Cambió uno de los platos, pero no el otro. Hubo que volver a llamarle la atención, y al pedir el cambio del otro plato de pasta, se negó a llevárselo. Sin dirigirse a nosotros nos dio la espalda y llamó a la encargada, quien por fin empezó por disculparse por el equívoco (en diez minutos la primera disculpa, ya era hora) y accedió a sustituirlo.
Evidentemente, el humor en la mesa empeoró bastante; aparte del equívoco, los malos modos de la camarera cayeron bastante mal, la verdad.
Para rematar la jugada, a la hora de los postres se confirmó la tónica de toda la comida: escaso, indrustrial y malo -el plátano con chocolate caliente fue medio plátano cortado a rodajas con sirope de chocolate encima, servido en un triste y diminuto plato que había salido directamente de la nevera.
Incluso tuvimos que levantarnos e ir a pagar la cuenta a la barra, ya que tras esperar 20 minutos y recordárselo a la camarera en tres ocasiones y oír el “qué pesados” entre dientes que soltó, no nos quedó otra opción.
En resumen, un restaurante del que mantenerse bien alejado, a pesar de que la nueva dirección se haya volcado en la promoción del local online (cuenta incluso con su propia página en Facebook, así que a priori uno podría pensar que está pensado en generar tráfico).
Precio medio: 27€
Menú mediodía: 10€
Horario, lunes: 13:00-15:30
Horario, martes-sábado: 13:00-15:30, 20:00-23:30
Horario, domingos: Cerrado
Etiquetas: Cocina catalana · Menú diario
1 Comentario
#1 Sam comentó, el 12 nov. 2009 at 17:16


Hola, pues estoy totalmente de acuerdo con la descripcion de este sitio. Fui hace poco con un grupo pequeño y la verdad que fue un desastre. Tuvimos que esperar mucho para el primer plato, el segundo, el postre y decidimos no tomar café. Al mediodia no hay menu. Tienes la opcion entre 3 platos. Y si no comes cerdo como es mi caso se ponen las camareras de mala leche y de mala fe... Me trajeron raviolis rellenas con cerdo cuando en el menu ponia rellenas con champiñones. Entramos entonces en un debate de "si es jamon, no es jamon". Hasta que la respuesta final fue efectivamente el cociner se equivoco y son de jamon... En fin, no recomiendo este sitio a nadie. Mala experiencia. Saludos Sam